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4 ajustes básicos de edición a tus fotos

4 ajustes básicos de edición a tus fotos 11.MAY.15

Gianfranco Lemmo
Fundador WebBizarro

Aunque no siempre es necesario alterar nuestras imágenes, en un gran número de casos el proceso de edición se configura como el siguiente paso tras capturar una fotografía. Aplicar diversos ajustes básicos de edición, ya sea con Photoshop u otros programas más sencillos, es en muchas ocasiones algo necesario para terminar de crear nuestra instantánea final.

A continuación podemos tener en cuenta estos 4 ajustes básicos que deberías aplicar a tus fotos:

Luces

Exposición: el efecto que tiene variar la exposición es similar al que podríamos obtener cuando variamos la velocidad de obturación o utilizamos otro tipo de diafragma. Suele ser muy útil cuando no calculamos exactamente los valores adecuados en el momento de la toma, aunque no siempre puede ser un salvavidas.

Contraste: al aumentar el contraste también se aumenta la diferencia entre los blancos y los negros, por lo que puede ser más o menos adecuado en función de la fotografía con la que nos encontremos. Lo ideal es intentar corregir ese aspecto de “imagen lavada” y con poca fuerza visual, pero sin llegar a dejar los puntos blancos u oscuros sin ningún tipo de textura.

Altas luces/sombras: son dos grandes herramientas que recuperarán nuestras imágenes hasta límites insospechados. Con la primera podemos intentar corregir el exceso de exposición en los puntos más luminosos, algo que es muy apropiado para, por ejemplo, recuperar la textura del cielo. Por otro lado, al variar las sombras hacemos justo lo contrario, recuperar las zonas más oscuras de la toma. Eso sí, al emplear altos valores también se genera ruido en la toma, por lo que deberemos estar precavidos al respecto.

Color

Equilibrio de blancos: si disparamos en RAW no importa el balance de blanco que tengamos seleccionado, ya que éste podrá ser modificado posteriormente mediante software. No ocurre así con el JPEG, donde la imagen se comprime aplicando los valores que tenemos configurados en la cámara, aunque aun así se puede modificar. El balance de blancos lo podemos alterar de forma muy sencilla, normalmente solo basta con deslizar una barra de temperatura que nos permite tener una foto más cálida o fría. Asimismo, también podemos utilizar el matiz para modificar el tono que posee dicha imagen.

Saturación/intensidad: aunque parezcan lo mismo, realmente son opciones que no actúan de igual forma. La saturación se encarga de intensificar todos los colores por igual, mientras que la intensidad es la que se utiliza para incrementar aquellos colores menos saturados. Combinando ambas técnicas podemos llegar a tener una foto equilibrada, donde unos colores no destaquen por encima de otros.

Enderezar y recortar

Aunque muchas cámaras ya incorporan sensores que nos permiten comprobar cómo de recto se encuentra el horizonte, en muchos casos no son totalmente efectivos. Además, el uso de la cuadrícula nos va a facilitar mucho esta tarea, permitiendo así enderezar nuestra imagen de una forma muy precisa.

Enfoque y reducción de ruido

Es el último paso tras aplicar todos los ajustes anteriores. El enfoque variará no debe ser demasiado excesivo, de lo contrario los bordes se resaltarán dando un aspecto poco realista, algo que también podemos suavizar con la herramienta de máscara.

Además, también es recomendado aplicar cierta reducción de ruido para eliminar el granulado que pueda presentarse en diversas zonas de la imagen. Debemos identificar si el ruido es generado por el color (píxeles de diferentes colores) o por la luminancia (variaciones de luz sobre una superficie).